Noté, no sin sorpresa, que hace ya varios días que no escribo algo decente y que hace más días aún, no acompaño al texto de turno con una foto que le sirva de compañía o que atraiga visualmente a la lectura.
Indudablemente, las cosas entran primero por la vista y si es que has revisado el blog anteriormente te vas a encontrar con un buen par de textos (o sea: largos) que no tienen ningún apoyo visual, lo que los convierte en textos poco atractivos visualmente.
Luego de plantearme esto, y sumándole el hecho de que cada vez tengo menos visitas (cosa altamente preocupante para mi), decidí acompañar el texto que ahora lees con una foto.

Pero... el problema es que no sé me ocurrió qué foto podría acompañar a un texto que habla sobre que los textos necesitan fotos.
Luego... pensé en esto.
Espero que la relación se entienda.
Y escribiendo de otra cosa: ya no estoy estancado y la novela sigue avanzando.
Indudablemente, las cosas entran primero por la vista y si es que has revisado el blog anteriormente te vas a encontrar con un buen par de textos (o sea: largos) que no tienen ningún apoyo visual, lo que los convierte en textos poco atractivos visualmente.
Luego de plantearme esto, y sumándole el hecho de que cada vez tengo menos visitas (cosa altamente preocupante para mi), decidí acompañar el texto que ahora lees con una foto.

Pero... el problema es que no sé me ocurrió qué foto podría acompañar a un texto que habla sobre que los textos necesitan fotos.
Luego... pensé en esto.
Espero que la relación se entienda.
Y escribiendo de otra cosa: ya no estoy estancado y la novela sigue avanzando.